Recibir flores es lindo. Que duren dos semanas en vez de tres días es cosa de unos pocos cuidados simples. Acá van — sirven igual para rosas, tulipanes, girasoles o cualquier ramo que tengas en casa.
Apenas llegan
- Ponlas en un florero con agua fresca y limpia, a temperatura ambiente. Si el ramo trae sobre de nutriente, úsalo: alimenta la flor y frena las bacterias.
- Corta 1 cm de cada tallo en diagonal, con tijera o cuchillo limpio. El corte diagonal deja más superficie para que la flor beba agua.
Dónde ponerlas
- Lejos del calor: estufas, el sol directo de la ventana, incluso el computador. El calor las abre y las cansa antes de tiempo.
- Lejos también del aire acondicionado y las corrientes.
- Un dato que pocos saben: aléjalas del frutero. La fruta libera un gas que envejece las flores.
El cuidado de cada día
- Cambia el agua todos los días. El agua vieja junta bacterias, y esas son las que marchitan el ramo antes.
- Cada dos o tres días, vuelve a cortar un poco los tallos en diagonal.
Si es una caja o una sombrerera
- No van en florero. Humedece la base con cuidado todos los días y rocía los pétalos y las hojas con un spray de agua fresca. No te pases con el agua: de más, se pudren.
Eso es todo. Sin trucos raros ni productos caros. Y si alguna vez quieres flores que duren meses sin nada de esto, existen las rosas preservadas.




